- Apagar el ordenador no es un misterio, pero quizás desconozcas que Windows ofrece varias formas de hacerlo.
- Elegir correctamente entre apagar, suspender o hibernar puede alargar la vida útil de tu PC.
- Solo necesitas dos palabras para saltarte los requisitos de CPU y TMP 2.0 de Windows 11, e instalarlo en cualquier PC.
Cuando se trata de administrar la energía de tu PC con Windows, es probable que hayas notado tres opciones principales: suspender, apagar e hibernar. A simple vista, podrían parecer similares, pero cada una cumple una función específica.
Es normal tener dudas a la hora de decidir cuál de estas funciones es la más adecuada y mejor para ti y para tu ordenador. Pero no te preocupes, aquí te explicamos a fondo cada una de estas características para ayudarte a tomar la decisión correcta en cada situació
Suspender
El modo de suspensión es una función que permite a tu PC descansar sin apagarse por completo. Reduce el consumo de energía al mínimo, pero mantiene la memoria RAM funcionando. ¿Qué ventajas tiene esto?
Tu equipo guarda todo lo que estabas haciendo antes de entrar en suspensión, así que puedes reanudar tu trabajo rápidamente sin perder nada. Esta es una buena opción si solo vas a dejar tu ordenador por un corto periodo de tiempo, pero debes considerar que si se va la electricidad o te quedas sin batería, la información se perderá.
Apagar
En este modo, Windows se encarga de terminar todas las aplicaciones, juegos y documentos abiertos y procesos del sistema de forma segura y ordenada. De esta manera, el ordenador se apaga completamente y queda listo para la próxima vez que lo uses.
Al encenderlo de nuevo, todo se iniciará desde cero, lo que te permitirá disfrutar de un rendimiento óptimo, así como de una experiencia fluida. Apagar es la opción ideal si no tienes nada que guardar o continuar y quieres empezar con buen pie tu próxima sesión.
Hibernar
Hibernar en Windows permite pausar tu PC y reanudarlo cuando quieras. Cuando activas la opción, tu equipo guarda todo lo que hay en la memoria RAM, como las aplicaciones abiertas, los procesos que están funcionando y los datos que has introducido, en un archivo especial en tu disco duro.
Posteriormente, tu ordenador se apagará completamente, ahorrando energía. Es por esta razón que la hibernación tiene la ventaja de que puedes volver a encender tu equipo rápidamente y recuperar todo lo que tenías abierto antes. Además, no corres el riesgo de perder ninguno de tus datos si se agota la batería o que quedas sin electricidad.

